Invitado por la Denominación de Origen Ribera del Duero pude disfrutar, el sábado 22 de septiembre, de la 2ª edición de la “Gran Fiesta de la Vendimia de Ribera de Duero”. Una fiesta que nació el año pasado y que tuvo un gran éxito con más de 10.000 visitantes.

La Denominación de Origen Ribera del Duero se crea en 1982 con 9 bodegas; en la actualidad, la cifra ha aumentado hasta las 304.

La idea de esta fiesta no es otra que celebrar y compartir el período de la vendimia junto a multitud de actividades y conciertos desarrollados en emblemáticos lugares de la ciudad de Aranda de Duero combinándolos con tradición, cultura, gastronomía y enoturismo.

Mi objetivo, a través de la visita de bodegas y de la ciudad de Aranda de Duero, era acercar, a través de publicaciones y fotografías en Instagram, esta segunda edición de la fiesta y el #EspírituRibera.

La organización de este evento decidió contar con una serie de influencers en redes sociales, como Instagram y Youtube, como @pinapli, @lamochiladesara…. que hicieron que aún fuera más agradable los días que estuve en la región.

Esta aventura se inició un día antes de la fiesta, el 21 de septiembre, con nuestra llegada al Hotel Bodegas Arzuaga Navarro situado en Quintanilla de Onésimo, provincia de Valladolid.

Realizamos una visita a la Finca La Planta propiedad de Florentino Arzuaga y María Luisa Navarro que la adquieren en 1982 con 1500 hectáreas. Actualmente tiene 1000 animales: 100 muflones, 600 jabalíes y 300 ciervos que son alimentados con maíz y pienso.

Las primeras viñas son de 1987 y la primera añada, la primera uva que se obtuvo en un año, se remonta a 1993.

Visitamos la casa de Florentino Arzuaga, de estilo colonial, donde se realizan eventos alrededor de una encina milenaria que se alza majestuosa en el jardín, visualmente, todo un espectáculo.

El almuerzo lo realizamos en el restaurante “Taller Arzuaga” que es un nuevo proyecto gastronómico de Bodegas Arzuaga y el prestigioso chef Víctor Gutiérrez, poseedor de una estrella Michelín.

Pudimos degustar toda una explosión de sabores basados en productos de la tierra con una cocina castellana de vanguardia. Una grata sorpresa para los sentidos que estuvo acompañada de unos vinos perfectamente servidos por el sumiller Lucio del Campo, nariz de oro 2002, considerado uno de los mejores expertos en vinos de nuestro país, un verdadero lujo.

La presentación, los sabores, las texturas hicieron que pasáramos unos momentos muy especiales

Esa misma tarde tuvimos la oportunidad de visitar las bodegas de la “Dehesa de los Canónigos”. Ubicadas en Pesquera de Duero (Valladolid) su nombre recuerda al primer propietario, el Cabildo de la Catedral de Valladolid, que estaba integrado por 22 monjes canónigos.

Si hay algo en lo que destacan estas bodegas es por su arquitectura y porque están en la llamada “Milla de Oro” de Ribera con unas condiciones idóneas para el crecimiento y maduración de las uvas.

La finca tiene 500 hectáreas y 60 son de viñedos. La variedad predominante es la del Tempranillo.

La primera añada de estas bodegas es del año 1989

Por la mañana, realizamos un paseo por las calles de Aranda de Duero previo al inicio de la Gran Fiesta de la Vendimia y visitamos unas típicas bodegas familiares que se encuentran en el mismo centro de la ciudad, destacando la “Bodega el Romellón”

El fin del acto de la fiesta de la vendimia culminó con el pisado de la uva y la degustación popular del primer mosto como se hacía tradicionalmente. Todo un espectáculo visual, acompañado de música, donde el pueblo se dio cita con una gran expectación.

Realmente, un momento muy destacable e importante que muestra la importancia del vino y las tradiciones en estos lugares.

La tarde seguiría siendo muy intensa y nos trasladamos a las Bodegas Prado Rey donde realizamos diversas catas, destacando los vinos elaborados en tinajas que eran los que se hacían antiguamente.

Las Bodegas Prado Rey son un Real sitio porque perteneció a Isabel La Católica. Compraron la finca en 1503. Además, el Rey Felipe III cazaba en la misma finca.

El primer viñedo es de 1989 y la primera añada de 1996. A partir del año 2015, se produce una revolución enológica siendo una bodega transgresora durante estos últimos años. Un ejemplo es el vino blanco realizado con uva tinta, siendo pioneros en este campo.

La fiesta de la vendimia finalizó con un gran concierto del conocido cantante Antonio Orozco.

Unos días intensos los que viví, visitando unas bodegas increíbles y aprendiendo de una cultura que aquí es un modo de vida, el vino. Que el #EspírituRibera me acompañe mucho tiempo.

Gabriel Samper @kainxs

Font Vella ha rediseñado sus botellas con fotografías de instagrammers y he sido seleccionado con una de mis fotos en su colección “Summer” formada por doce botellas de las cuales una de ellas era mía.

Los otros compañeros de la colección son los instagrammers Mario Azurza (@marioazurza), Pili Porta (@pili_porta), Jordi Saragossa (@jsaragossa), Arnau Morales (@momephotography), Laura de León (@laudeleonov), Adam Michael Horton (@adamoutdoors), Víctor Gómez (@machbel), Carme Duran (@carme.d), Marina Comes (@marinacomes) y Raquel Garcia (@lanoiadelbarret).

La imagen fue capturada en la población de Altea en Alicante, muy cerca de Torrevieja durante el verano de 2017.

Se han realizado 500.000 botellas por cada una de las doce que pertenecen a la colección; en todas aparece mi nick en instagram

Realicé una fotografía para mostrar la botella que os dejo a continuación

 

Muy contento de participar en esta campaña a nivel nacional, una forma original de exponerlas, sin lugar a dudas. Gracias Font Vella por la oportunidad.

Puedes conocer más detalles de la campaña AQUÍ

Gabriel Samper

Cuatro días recorriendo la Bretaña francesa visitando ciudades como Rennes, Vannes, Dinan y Saint-Malo

Una aventura a través de la cuenta de Instagram de @kainxs

Cuando Edu @edu_pixel me dice que tiene previsto realizar un viaje a la Bretaña francesa y que cuenta conmigo para acompañarle en una nueva aventura, no dudé ni un instante en aceptar su invitación ¡Me iba a hacer fotos!

Era la primera vez que el Comité Regional de turismo de Bretaña realizada una acción basada en influencers españoles en Instagram y yo era uno de ellos, todo un honor.

No iba a estar solo en esta aventura, iba acompañado de Carles Almagro @carlesalmagro, Óscar @oscar_bcn, Isa @akanita7  y Edu @edu_pixel, todo un equipo preparado para darlo todo durante cuatro días con fotos, vídeos e historias infinitas en Instagram.

Instagram Kainxs

El jueves 5 de julio salimos en avión desde Barcelona con destino al aeropuerto de Rennes en un vuelo directo con Vueling y en el Café Albertine nos esperaban Maud del Comité Regional de Turismo y Cynthia de “Destination Rennes” para explicarnos lo más importante de la ciudad y sus lugares imprescindibles.

Café Albertine Rennes

Rennes es una ciudad joven, con muchos estudiantes, la octava ciudad universitaria de Francia, dinámica, dedicada principalmente a los servicios y es la capital de la región de Bretaña. Es conocida por sus casas medievales con fachada de entramado de madera y su catedral.

Nuestra primera parada fue en el Showroom-Boutique French Blossom” un lugar donde artistas y diseñadores de la ciudad venden sus productos y también es una tienda online. Con seis años de experiencia, se iniciaron con 20 diseñadores y ahora cuentan con 100. Genial concepto de tienda.

Showroom-Boutique French Blossom

Nos dirigimos a la Plaza Saint Michel que tiene un encanto especial con las fachadas de sus edificios que desafían la gravedad con sus líneas dobladas totalmente y son de madera. Es una plaza siempre llena de vida.

Rennes Plaza Saint Michel

De allí paseamos por sus calles hacia la nueva Exposición de la Colección Pinault ‘Debout!’ (¡De Pie!) en el Convento de los Jacobinos que estará hasta el próximo 9 de septiembre de 2018. Es una meditación sobre el destino individual y colectivo del hombre. Las obras expuestas ilustran los eventos claves que cambiaron el rumbo de la vida del artista o de la humanidad. Se reproducen la grandes crisis militares, económicas y humanitarias del siglo XX e inicios el XXI invitándote a reflexionar sobre tu capacidad de mantenerte ¡De Pie!

Entre las obras que pudimos contemplar destacaría las de Thomas Houseago, Thomas Schütte, el hiperrealismo de Duane Hanson, Adel Abdessemed, Jack & Dinos Chapman y sus 30000 esqueletos pequeños de soldados y la  estatura de Hitler de rodillas mirando a la pared de Maurizio Cattelan.

 

Parada obligatoria para comer es en una “Crêperie”. Estuvimos en la “Crêperie La Saint-Georges”. En Europa se tiene conocimiento de la existencia de los “Crêpes” desde el siglo XIV con su receta compuesta por harina de trigo, huevo, sal, agua y vino. En Bretaña se tiene constancia también desde esa época y se convirtieron en un símbolo de la tradición bretona. Se pueden tomar dulces o saladas (Galette) y hay innumerables combinaciones.

Creperie Le Saint Georges Rennes

Por la tarde, visitamos el Parque Thabor, uno de los más bellos de Francia. En sus 10 hectáreas puedes encontrar un jardín francés, un parque inglés, una cueva, un quiosco de música, una pajarera y una excepcional rosaleda con más de 2000 variedades distintas.

Desde allí caminamos por las calles de Rennes, toda en ebullición hasta el lugar de nuestra cena “La Table de Balthazar

En nuestra primera noche, estuvimos alojados en el Hotel Campanile de Rennes.

La segunda jornada de nuestro viaje tenía como destino Cancale y Saint-Malo. Desde Rennes por la “Route de la Corniche” o “Ruta de la Costa” llegamos a Cancale en una hora con una distancia de 70 km. Contábamos con un vehículo de alquiler para realizar todos los desplazamientos lo que nos daba total libertad y comodidad.

Cancale, la perla de la Costa Esmeralda, ya era conocida, desde los tiempos de los romanos, por sus ostras planas que poseen un gran contenido de yodo y que tuvimos la suerte de degustar en el mercadillo junto al faro que abre los 365 días del año.

Puedes comprar las otras a partir de los 5€ la docena, te las abren y en el paseo marítimo puedes comerlas con un chorrito de limón. ¡Muy importante! La tradición dice que debes lanzas las conchas al mar así que ¡imaginaos la montaña de conchas que se ha generado allí!

Si te gustan las ostras éste es el lugar indicado y siempre acompañadas de un buen vino blanco. Muchos expertos coinciden es que las ostras de Cancale son las mejores del mundo por su sabor derivado de la riqueza del plancton de la cercana Bahía del Mont Saint-Michel.

Por cierto, nunca antes me había atrevido con las ostras y ésta fue la primera vez que las probé, estaban muy buenas. Puedes verlo en este vídeo de IGTV AQUÍ

Nos dirigimos desde Cancale a “La Punta du Grouin”  que es la punta costera entre la bahía del Mont Saint Michel y la Costa Esmeralda de Saint-Malo. Hay unas vistas increíbles desde allí y, justo enfrente, está la isla de las Landas que, por su forma, recuerda la espalda de un dinosaurio. Esta isla está protegida al ser una reserva ornitológica y botánica donde anidan numerosas aves: cormoranes, ánades de Belon, gaviotas… ¡es un escenario de película!

Después de una sesión de fotos interminable, nuestro siguiente objetivo era conocer Saint-Malo desde el mar con un pequeño barco que nos permitiría obtener las mejores vistas de la ciudad amurallada.

Desembarcamos en Saint-Malo y comimos en el restaurante Le Bulot

Grégoire de la Oficina de Turismo nos acompañó en todo momento dándonos explicaciones de la historia de la ciudad. Visitamos las murallas, sus playas, calles, escaleras, terrazas, tiendas.

Cenamos en el Hotel Les Charmettes, en el paseo marítimo, disfrutando de una puesta de sol espectacular que realzaba aún más la belleza de la ciudad.

Atardecer en Saint-Malo

Desde Saint-Malo nos dirigimos a la ciudad de Dinan a unos 40 km donde nos alojaríamos en el Hotel Le Château para descansar y estar a punto en la tercera jornada de nuestra visita a la Bretaña.

En Dinan disfrutamos de unos rincones maravillosos: su casco histórico, sus casas de entramados de madera y sus calles adoquinadas, su castillo y muralla, la Torre del Reloj y su puerto. Puedes ver un vídeo de IGTV AQUÍ

Degustamos una deliciosa comida en el restaurante “La Popote de Flochon

Desde Dinan salimos rumbo a Vannes donde nos separaban 120km. Tiene muchas razones para acabar en “s” por tener tanta variedad: capital de Morbihan, es un puerto deportivo, una plaza fortificada, una ciudad medieval, una ciudad de arte e historia, con muelles bordeados de árboles y casas del siglo XV.

Llegamos a la hora de cenar y lo hicimos en el restaurante “L’Eden”. Nos dio tiempo a pasear por la explanada del puerto y los barrios viejos de St. Patern

Nos alojamos en el hotel Best Western Plus Centre Ville. Un hotel con habitaciones amplias, bien situado y con un desayuno correcto.

Nuestro último día en la Bretaña fue para conocer Vannes, la península de Conleau y el Golfo de Morbihan a través de un paseo en barco de una duración de tres horas aproximadamente. Me sorprendió la vida que emergía de ese golfo, pequeñas playas y lugares de baño rebosantes de familias, multitud de embarcaciones de recreo, deportes náuticos, pequeñas islas repletas de árboles… Os dejo un vídeo de IGTV sobre Vannes AQUÍ y otro sobre el Golfo de Morbihan AQUÍ

Vannes Instagram

A nuestro regreso a la estación marítima de Vannes partimos rumbo al aeropuerto de Nantes donde tomaríamos nuestro vuelo de regreso a España.

Una experiencia fantástica, descubriendo un lugar que me sorprendió grátamente donde historia, gastronomía y el ocio están asegurados. Buenos hoteles y restaurantes, gente muy atenta y simpática y precios correctos. La Bretaña francesa es, sin duda, un lugar que no puedes perderte.

Gabriel Samper @kainxs

 

 

Os dejo con en el enlace de la entrevista que me hizo “Influencer Web” sobre mi historia en Instagram y mis experiencias con los viajes. Todo un honor aparecer en ella. Espero que os guste. Podéis dar al enlace AQUÍ

Pocos destinos y rutas pueden ser más interesantes que la situada en la costa norte irlandesa, con el nombre de Ruta Costera de la Calzada.

Ésta consiste en una de las rutas con las localizaciones más impresionantes del mundo, que se encuentra entre la ciudad de Belfast y Derry Londonderry, donde podemos encontrarnos desde cataratas, acantilados,  naturaleza, poblaciones y arroyos de montaña de una grandísima belleza.

Teniendo como origen la ciudad irlandesa de Belfast, comienza una ruta hacia el norte de Irlanda, encontrándonos a menos de una hora de distancia con el precioso pueblo de Glenarm, un hermoso pueblo costero coronado con su impactante castillo originario de 1636, el cual se encuentra enclavado en una zona de extrema belleza natural y cuenta con unos jardines amurallados, estando abierto al público entre mayo y septiembre y celebrándose en sus jardines, todos los meses de Julio, los denominados “Juegos de la Montaña”.

En el mismo enclave también se puede disfrutar de uno de los tres economuseos de Irlanda del Norte, conocido como Steensons Workshop & Gallery, que consiste en un recorrido del taller y la galería pudiendo observar el talento de los artesanos locales durante su trabajo, así como disfrutar de una exposición de sus creaciones, toda una delicia.

Una vez disfrutado de la ciudad de Glenarm, a sólo media hora de distancia, nos encontramos con el Glenariff Forest Park, un parque natural espectacular de acceso libre y de muy agradable paseo que mezcla a la perfección los colores de la naturaleza con numerosas cascadas, algunas de ellas impactantes por su grandiosidad, todo ello acompañado con pasarelas de madera por los diversos senderos, todos ellos debidamente señalizados con la distancia y el tiempo aproximado de su recorrido. Os recomendamos preparar un picnic para disfrutar de la naturaleza en estado puro. Se trata de una visita obligada para los amantes del paisaje y la naturaleza.

Este parque natural ha sido escenario de rodaje de diversas películas y series de televisión, entre la que se encuentra la famosa serie Juego de Tronos.

Tras el paseo por este increíble paraje, nos dirigimos hacia las Cuevas de Cushendun, a 20 minutos de distancia, las cuales se encuentran en la playa situada a la salida de los valles Glendun y Glencorp, un auténtico espectáculo visual constituido por unas cuevas formadas hace más de 400 millones de años creadas por las condiciones climáticas extremas, ya que éstas no son más que los restos de una vasta cordillera erosionada por el viento y el agua, de una belleza impresionante.

No muy lejos de allí, a otros veinte minutos, nos encontramos con Torr Head Road, escabroso promontorio que geográficamente es el punto más cercano entre Irlanda y Escocia, que ofrece unas increíbles vistas del azul mar de Irlanda, los verdes pastos y espectacular costa.

A continuación nos dirigimos hacia el Castillo de Kinbane, situado en una estrecha punta de  piedra dirigida hacia el mar, el cual, si bien se encuentra en ruinas, originalmente era de  1547 desde el que se ofrecen vistas espectaculares de la isla de Rathlin y el fuerte de la Edad de Hierro de Dunagregor.

A sólo diez minutos, nos encontramos con el conocidísimo Puente de Cuerda Carrick-a-Rede, que consiste en un puente colgante de 20 metros de ancho sobre una impresionante garganta de 30 metros de altura, que fue construido por los pescadores para poder acceder a una pequeña isla donde tenían situadas sus redes de salmones. El acceso no es gratuito, aunque el precio es únicamente de 5€ y te permite recorrer el puente, así como disfrutar del increíble paisaje… no apto para viajeros con vértigo.

Prácticamente a su lado, a sólo tres minutos en coche, nos encontramos con Ballintoy, pueblo pequeño y poco poblado que cuenta con un bonito e interesante puerto donde igualmente fueron rodadas escenas de la serie Juego de Tronos por la singularidad de su configuración, que nos da paso a continuar nuestro camino hasta la parada obligatoria situada en la Calzada del Gigante.

La Calzada del Gigante  ha obtenido el merecido reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad y Reserva Natural Nacional, y consiste en una zona junto al mar donde se sitúan unas 40.000 columnas de basalto de forma hexagonal formado hace más de 60 millones de años a consecuencia del rápido enfriamiento de la lava líquida con el contacto con el agua. Sin embargo existe una leyenda que afirma que había dos gigantes (irlandés y escocés) que se llevaban muy mal y se tiraban  rocas, formándose un campo de piedras sobre el agua. Este hecho fue aprovechado por uno el escocés que acudió a la guarida del irlandés valiéndose del camino formado, trayecto que la esposa del gigante irlandés aprovechó para disfrazar a su marido como un bebé y cuando su adversario llegó y vió al gigante vestido de bebé, pensó que el padre debía ser mucho mayor y escapó de Irlanda pisando muy fuerte las rocas para que se hundieran en el mar y el otro gigante no pudiera llegar a Escocia.

La leyenda, conjugada con la escalofriante realidad que allí se encuentra rodeada de naturaleza en estado puro, lo hace un destino de obligada visita, que además de todo ello, cuenta con un centro para visitantes que hace las delicias de los amantes del lugar.

La Calzada del Gigante

Estuvimos alojados en un hotel precioso, el Hotel Bushmills Inn, acogedor y confortable para recuperar las fuerzas suficientes y proseguir con éxito en nuestra ruta. Hasta el último detalle estaba hecho con ganas de agradar y la atención extraordinaria. Sin duda, volveré en cuanto tenga oportunidad.

Esta ruta tiene una interesante parada, que si bien no es muy reconocida, a nuestro paso nos impactó ya desde la carretera, y es el Castillo de Dunluce, que se encuentra en el pueblo de Bushmills, en el condado de Atrim, en el mismo acantilado en el borde de un afloramiento de basalto entre rocas y rodeado de impresionantes piedras. Para acceder al mismo, hay que hacerlo a través de un pequeño puente que te traslada al siglo XII en que fue construido, si bien se eleva sobre los restos de un antiguo fuerte y su historia se remonta a la época de los primeros cristianos y vikingos.

Castillo de Dunluce

Muy cerca de allí, y si no te quieres perder una de las playas de visita obligada, debes acudir a la Playa de Whiterocks, cuyo nombre viene a describir que, junto a su ubicación espectacular, se disfruta de las vistas de unos acantilados de piedra caliza, que debido a la erosión del tiempo ha formado una interesantísimo laberinto de cuevas y arcos. Alguno de ellos se les conoce como La Cabeza de Shelagh, el Archo de los Deseos, la Roca del Elefante y la Pata del León.

Uno de los lugares que más nos impresionó en nuestro viaje, fue también sin duda el Templo de Mussenden el cual se encuentra cerca de Castlerock, en el condado de Londonderry situado a 36 metros de altura sobre el océano Atlántico en la zona noroeste de Irlanda del Norte constituyendo uno de los lugares más fotografiados de Irlanda y la Downhill Demesne and Hezlett House

Por último, nuestro itinerario terminó en un lugar sobrecogedor en un día de lluvia fina en el que tuvimos la ocasión de llegar, The Dark Hedges. Estamos hablando de la localización de una avenida de hayas plantada por la familia Stuart en el siglo XVII con la intención de impresionar a los visitantes al acceder a Gracehill House, y ciertamente lo consiguieron, puesto que cuando tienes la oportunidad de avanzar bajo la sombra de esos árboles, sientes el poder que tienen y la majestuosidad del lugar. No dejéis de visitarlo.

Tanto la visita a Belfast, de la que puedes ver mi anterior post AQUÍ, como la ruta costera de la Calzada, ha dejado en mí un recuerdo inolvidable. Lugares de una singular belleza y encanto que merecen ser visitados, al menos, una vez en la vida.

Quiero agradecer la oportunidad que me brindó Descubre Irlanda con su invitación con una perfecta organización y estructura de los destinos a visitar. Espero volver pronto.

Os dejo con un vídeo resumen de los lugares más destacados que visité y que he citado en este post. Estaré muy contento si sé que os ha gustado.

Mil gracias

Gabriel Samper @kainxs

Contábamos con tres días para visitar lo más representativo de Irlanda del Norte y no había tiempo que perder, aprovechando cada segundo de nuestra estancia en la isla, invitados por Descubre Irlanda. Si bien la época del año en la que acudimos, principio del mes de octubre, podía habernos limitado la posibilidad de conocer determinados destinos ante las inclemencias del tiempo, lo cierto es que tuvimos la suerte de vivir cuál es el clima norirlandés y la forma de vida de sus habitantes.

Comenzamos nuestra aventura con un vuelo directo Alicante-Belfast, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de la ciudad irlandesa pasadas las 11 de la noche, donde nos esperaban para retirar un vehículo de alquiler con el cual nos desplazaríamos por toda la Ruta Costera de la Calzada.

Ni que decir tiene, que para unos españoles que nunca habían conducido por el carril de la izquierda con un vehículo con el volante a la derecha, de noche y por unas carreteras más estrechas, lloviendo y atravesando diversos bancos de niebla, fue todo un desafío. Gracias al GPS del coche, a la paciencia y nuestra pericia, conseguimos llegar al céntrico Hotel Europa e instalarnos en una habitación muy acogedora, desde la que iniciaríamos, al día siguiente, nuestra visita a la ciudad de Belfast.

Belfast es la capital y ciudad más grande de toda Irlanda del Norte situada en su costa este, que cuenta con una historia apasionante, que se refleja en su cultura y en la amabilidad de sus gentes, que nos hicieron, sin duda, la experiencia mucho más agradable.

Comenzamos la visita con un taxi típico durante dos horas, cuyo conductor nos mostró de forma pormenorizada los lugares más emblemáticos de la ciudad que seguidamente pudimos disfrutar a pie con más detenimiento, introduciéndonos en la forma de vivir de sus habitantes y los movimientos sociales más actuales.

Lo  primero que visitamos fue el Ayuntamiento de Belfast, situado en la plaza de Donegal, que ofrece visitas guiadas y consiste en un edificio que abrió sus puertas en 1906, construido en el estilo de barroco y renacimiento. En su interior destacan sus increíbles vidrieras, la gran escalinata y el Hall, apreciando la exposición sobre la historia de Belfast, sus costumbres y su cultura, que lo convierten en un auténtico museo sobre la ciudad.

A continuación, y encaminándonos por Victoria Street, pudimos comprobar como se alzaba el “Victoria Square Center”, un increíble Centro Comercial de diseño elegante e imponente que alberga numerosos establecimientos comerciales con mucha afluencia y vida entre sus pasillos.

Seguidamente, pudimos disfrutar de la Torre “Albert Memorial Clock”, situada en “Queen’s Square” construida  en 1869 en memoria del príncipe Alberto, marido de la reina Victoria, de 113 metros de altura de estilo gótico francés e italiano, coronado por un reloj que recuerda al Big Ben de Londres y donde hay una estatua de este príncipe del Reino Unido vestido con ropajes de Caballero y una campana situada en el interior de la torre.

La curiosidad de esta torre es que presenta una ligera inclinación de unos 30 centímetros a consecuencia que sus cimientos construidos en madera, descansan sobre un suelo pantanoso, que los habitantes les encanta definir como su “pequeña Torre de Pisa”.

Continuando por “Donegal Street” llegamos ante la Catedral de Santa Ana (St. Anne’s Cathedral), que sirve a dos diócesis separadas (anglicana y católica), la cual ha sufrido numerosas  modificaciones y reparaciones desde que en 1899 se colocara la primera piedra, de estilo romanesco, con impresionantes vidrieras y contiene la cruz céltica más grade de Irlanda.

Esta catedral se encuentra en un barrio de gran movimiento cultural de calles adoquinadas repletas de restaurantes, galerías de arte y modernas tiendas de ropa y complementos, donde tuvimos la posibilidad de disfrutar de un espectáculo callejero cirquense, para delicia de los que allí nos encontramos, constituyéndose en unos de los lugares más interesantes donde empaparse de la cultura irlandesa.

Un lugar de obligada visita es el Mercado de St George, que es el último mercado cubierto de estilo veneciano que sobrevive en Belfast construido entre 1890 y 1896 con una imponente cubierta de cristal donde se ponen a la venta numerosos artículos de alimentación, textil y productos típicos de la ciudad, pudiendo degustar de increíbles manjares y disfrutar de una exquisita música en directo, que sólo abre por las mañanas de viernes a domingo.

Aprovechamos este increíble lugar, para efectuar nuestra parada para almorzar y nos aventuramos a comer en un restaurante que se encuentra en la primera planta del Mercado de San Jorge, donde pudimos comprobar la calidad de la cocina elaborada con los mismos productos del mercado, a la vez que disfrutábamos del ambiente inigualable que nos ofrecía en la terraza del restaurante, toda una delicia.

A la salida del almuerzo, nos encaminamos a explorar el Barrio del Titanic, el cual se encuentra al otro lado del río (“River Lagan”), y a la llegada al embarcadero, nos encontramos con un enorme salmón de cerámica en tonos azules (“Big Fish”) cuya tradición es besarlo, que, aunque mucha gente no lo sabe, se trataba del “salmón del conocimiento”, que según la mitología irlandesa nos relataba, un salmón común que comió las 9 avellanas que cayeron en la Fuente de la Sabiduría desde 9 avellanos que la rodeaban, obtuvo todo el conocimiento del mundo y que la primera persona que comiese su carne obtendría el conocimiento total.

Siguiendo por el puente para peatones y bicicletas Lagan Weir, llegamos hasta el barrio del Titanic, donde se encuentra el Museo dedicado a esta nave, de 6 pisos de altura, donde se explora su historia, y se disfruta de la reproducción de los diversos camarotes, salas de máquinas y cubiertas entre otras animaciones, vídeos y experiencias sensacionales sobre la construcción del mismo y sus gentes. Se trata de una visita obligada a los amantes de nuestra historia más reciente donde destacaríamos la proyección de imágenes actuales del naufragio en el fondo del océano.

Unos metros antes de llegar al Museo del Titanic, cuya imponente construcción arquitectónica del edificio parece emular a la quilla de un barco, nos encontramos con el “SS Nomadic”, que que es conocido como el hermano pequeño del Titanic, por cuanto fue construido por el mismo personal e iguales materiales, correspondiente a la mítica compañía “White Star Line”, botado en 1911 el cual se construyó para trasladar a los pasajeros de primera y segunda clase hasta el Titanic, debido a que el gran tamaño del Titanic le impedía atracar tan cerca del muelle.

En el mismo barrio del Titanic, es interesante la visita al HMS Caroline, que se trata del último navío que sobrevivió a la Batalla de Jutland, que se encuentra atracado y a flote  en el muelle de Alexandra, y actualmente asignado como buque de entrenamiento de la reserva de la Royal Navy.

Para finalizar la jornada, y tras un oportuno descanso en el Hotel Europa, nos preparamos para la experiencia gastronómica más interesante que habíamos vivido hasta ese momento desde nuestra llegada a Irlanda del Norte, la cena en “The Muddler’s Club”, un establecimiento increíble donde disfrutamos de un menú degustación con maridaje que incluía vinos originarios de todas las partes del mundo (incluido España), entre un ambiente moderno, acogedor y divertido, donde su carta se reinventa semanalmente, cuya visita sin duda, repetiremos en cuanto volvamos a la ciudad de Belfast. Es importante destacar que para almorzar o cenar en este establecimiento, es necesario reservar con algunas semanas de antelación.

Tras la increíble cena, y después de disfrutar de algunos locales cercanos de las famosas cervezas irlandesas, con gran actividad y diversión, nos encaminamos de nuevo hacia el Hotel, donde nos esperaba un merecido descanso, por cuanto al día siguiente comenzábamos la Ruta Costera de la Calzada.

Os dejo con un vídeo breve con los lugares más destacados de Belfast

Recientemente tuve la oportunidad de visitar estas dos hermosas ciudades, gracias a la invitación de Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas en España. Dos ciudades que hay que visitar sin ninguna duda; Amberes, la segunda ciudad más grande de la región y en donde se fusiona modernidad y monumentalidad y Gante una joya medieval incomparable.

No pude estar todo el tiempo que hubiera deseado en Amberes porque necesitas varios días, sólo estuve unas horas, pero la impresión fue muy grata. La llegada en tren a su estación central, Antwerpen-Centraal, ya me hizo adivinar la importancia de esta ciudad y su majestuosidad. Un edificio construido entre 1895 y 1905 que es el mejor ejemplo de arquitectura ferroviaria en toda Bélgica. Su gran hall de entrada necesita de tu atención y contemplarlo durante varios minutos.

Lo primero que hice, una vez que dejé el hotel, fue dirigirme en bicicleta al centro histórico de Amberes ¡Cuánto tiempo hacía que no montaba! Allí, este medio de transporte, lo utilizan miles de personas tanto para ir a la universidad, al trabajo o de fiesta permitiéndote una autonomía total frente a otro tipo de transportes públicos. Hay un sistema de bonos con el que puedes utilizar una bicicleta en las más de cien estaciones que hay por toda la ciudad y luego aparcarla en otra y seguir tu camino pudiéndolo hacer durante todo el año y las 24 horas del día.

Bicicletas en Amberes

Las calles de Amberes respiraban actividad y fue muy agradable visitar ciertos rincones con encanto como el callejón Vlaeykensgang, un callejón medieval cercano a Grote Mark. No es fácil dar con él pero merece la pena. Es un conjunto de patios y galerías que se van intercalando y en donde vivían los zapateros y campaneros del siglo XVI. En la actualidad, las viviendas se han sustituido por bares y restaurantes pero, sin duda, aún está presente una sorprendente atmósfera.

Justo al salir del callejón, esa misma calle, nos lleva hasta la puerta de la Catedral de Amberes, que es la más grande de Bélgica y una de las más importantes iglesias góticas de Europa. Su gran torre campanario, con 123 metro de altura, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco junto a un grupo de torres y campanarios de Bélgica y Francia.

Me llamó la atención la presencia de vírgenes en altares situadas en esquinas y fachadas de los edificios. En Amberes y, en general, Flandes ha existido siempre una gran tradición religiosa por lo que no es extraño encontrar esa admiración mariana. Una de las razones de su presencia es diferenciar las zonas católicas frente a las zonas protestantes, teniendo en cuenta que los protestantes no profesan el culto hacia la figura de María.

Sin embargo, otra de las razones por la que aparecen estas vírgenes se explica por el antiguo impuesto especial del que estaban exentos aquellos propietarios que poseían en la fachada de su vivienda alguna de estas figuras. Lo que ocurrió al final es que estas vírgenes en altares se convirtieron en una tradición en Amberes.

 Mi paseo continuó, con la última luz del día, en la “Grote Markt”, la plaza principal de Amberes situada en su centro histórico y en donde están situados los monumentos más importantes de la ciudad: el Ayuntamiento, la estatuta Silvio Brabo y las casas gremiales del siglo XVI.

La estatua de Silvio Brabo representa a un soldado romano que, según la tradición, explica el nombre de Amberes. La leyenda habla de un gigante, Antigoon, que cortaba la mano a todo aquel que no pagaba un impuesto por cruzar el puente sobre el río Escalda. Los habitantes de Amberes vivían atemorizados hasta que el soldado romano se enfrentó a él, le venció y cortó su mano, lanzándola al río como hacía éste con sus víctimas.

El momento justo de lanzar la mano es el que aparece reflejado en la estatua de Silvio Brabo, que libera a la ciudad. El nombre de Amberes, en neerlandés Antwerpen, significa algo parecido a “lanzar una mano”. Ahora todo encaja ¿verdad?.

Una de las fotos, la nocturna de la estatua, la compartí en Instagram durante mi viaje.

Abandoné esta preciosa y amplia plaza con destino a “Mercado”, un lugar perfecto para cenar después de un corto pero intenso paseo por la ciudad. Allí me encontré diferentes puestos de comida con estilos diferentes: sushi, mejicano, libanés… la decoración, el entorno, la calidad de los productos hizo que pasara muchos minutos allí, relajado y disfrutando del instante. Muy recomendable visitarlo si quieres probar sabores y contrastes en un mismo espacio.

Desde Mercado me fui callejeando por el centro de Amberes hasta el hotel, para cargar pilas y viajar al día siguiente con destino a Gante. ¡Nos vemos en el siguiente post de Gante!

Gabriel Samper @kainxs

Hay varios aspectos que me preocupan cuando hago fotos y más aún si estoy de viaje: la batería, que tenga suficiente para no quedarme colgado y el espacio para guardarlas.

Hago tantas fotos y vídeos que pierdo la cuenta de todos ellos y al final permanecen en mis tarjetas de memoria, PC, discos duros o Smartphone sin ningún orden concreto. Como el tiempo siempre corre en nuestra contra, pasan las semanas y los meses y, cuando realmente quiero recuperar una fotografía o una sesión que hice, es imposible. Pierdo horas buscando entre todos los dispositivos e intentando recordar la fecha en la que la hice para poder buscarla y guiarme de alguna manera.

Durante las vacaciones de este verano, en las que recuperé fuerzas, visité Navarra y el norte de la provincia de Alicante junto a mi cámara Canon PowerShot G5X, hice muchas fotos bajo la lluvia de los pirineos y con el sol mediterráneo, unas vacaciones de muchos contrastes.

A la hora de viajar lo ideal es que el equipo que lleves sea pequeño y manejable, por lo que la Powershot G5X es perfecta; es una cámara pequeña pero robusta con la que he conseguido imágenes muy nítidas y limpias. Los verdes de la Selva de Irati, en Navarra, quedaban perfectamente definidos junto a los blancos de las calles de Altea. Es muy fácil de manejar y junto con la calidad de los equipos Canon, hace que se convierta en una verdadera compañera de viaje.

Con la llegada de mi nueva cámara, también descubrí irista, el servicio de almacenamiento en la nube de Canon. Hace poco compartí en mi perfil de Instagram, un código de almacenamiento de 100GB que probé y tengo que reconocer que esta aplicación es la culpable de que por fin haya conseguido organizar mis fotos. Es posible incluso almacenar archivos en formato RAW y conservarlas sin perder calidad. Quedan organizadas por fechas, álbumes y con etiquetas inteligentes, lo que facilita muchísimo la búsqueda y puedo localizarlas al momento.

En la aplicación, también se pueden crear galerías colaborativas públicas en las que mostrar nuestro trabajo y buscar inspiración o consultar el de otros usuarios. He creado una galería con el nombre de “Recuerdos de Navarra y Altea”, en el que podréis ver las fotos que hice, además de los detalles técnicos como la distancia focal, ISO el tiempo de exposición o el tamaño de la foto. Así también podré repetir los mismos parámetros en fotos futuras.

 

AQUÍ puedes ver la galería.

No necesariamente tienes que tener una cámara Canon para utilizar irista, puedes hacerlo con otros dispositivos y es compatible con cualquier cámara o Smartphone. Además cuenta con la ventaja de que al ser una aplicación, puedes acceder a tus fotos en cualquier momento y desde cualquier dispositivo. Y si tienes una cámara Canon, puedes volcar las fotos directamente a irista sin necesidad de descargarlas previamente.

Seguro que habéis perdido alguna vez recuerdos especiales porque te han fallado los dispositivos que utilizas para guardarlos. Después de estas vacaciones en familia, sé que todos los recuerdos importantes para mí van a estar seguros y accesibles para siempre.

Gabriel Samper – @kainxs

 

 

Este verano tuve la oportunidad de realizar una campaña en Instagram para la marca Solán de Cabras y escogí para ello un bonito escenario como es la conocida Laguna Salada de mi ciudad, Torrevieja.

Pensé que el azul de la botella sería un gran contraste para el color rosado de la laguna. Hice varias pruebas y aquí os dejo el resultado.